un helado de chocolate
Un día, un niño se compró un helado de chocolate. Cuando iba a destaparlo, se acordó de que a su hermano mayor le encantaba el chocolate. Fue a casa, lo guardó en la nevera y le dijo a su hermano que había comprado su helado preferido. Éste se puso muy contento y le dijo que ya se lo comería más tarde. Pasó un rato y el hermano mayor fue a coger su helado. Pero cuando iba a destaparlo, su hermana pequeña le agarró de las piernas y se lo pidió. Al final, acabó dándoselo.
La hermana pequeña se fue muy contenta con su helado. Se sentó en una silla del comedor y se puso a mirar el helado. Estuvo pensando un momento, y después fue rápidamente a buscar a su madre. La encontró en la terraza tendiendo la ropa. Había pensado regalarle su helado, porque sabía que le gustaba mucho el chocolate. La madre la cogió en brazos y le dio un beso. Le dijo que ahora no podía comérselo, que se lo guardara en la nevera.
A mediodía llegó el padre a casa cansado del trabajo. Hacía mucho calor, y la madre, al oírle llegar, le dijo que se comiera el helado de chocolate que había en la nevera. El padre fue y lo cogió. Lo destapó y empezó a comérselo.
Entonces recordó que a sus hijos les encantaba el chocolate. Mientras se comía el helado, fue a la tienda de abajo y compró una tarta helada de chocolate. Cuando llegó la hora de comer, todos se llevaron una gran sorpresa con aquella tarta. Al pensar los unos en los otros, habían salido todos ganando.




Comentarios sobre un helado de chocolate
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Feliz fin de semana, desde mi hermoso estado de Jalisco México... besos
Me ha gustado mucho tu post. Ese tirar del hilo y esa facilidad con la que te expresas. Esa capacidad de mirar por los otros, es lo que debe identificarnos como personas, aunque en ocasiones nos camuflemos o sólo pensemos en nosotros de forma egoísta.
Te felicito por la energía que trasmite tu post.
Un saludo desde Valencia